Redacción/ Miami.
Fue algo sorprendente para el mundo la decisión de Gran Bretaña de abandonar la Unión Europea, comúnmente denominada como “brexit”, con la cual muchos expertos dijeron que esta podría traer consecuencias económicas y que una medida así debía estar fríamente planeada y respaldada con nuevas políticas económicas.
A partir del 2020 el Reino Unido cobrará entre los 20 países más influyentes e industrializados del mundo, el menor impuesto de sociedades, con esta medida es claro que el gobierno británico tratará de aliviar los efectos negativos a los que conlleva el brexit para las empresas y así evitar el escape de estas compañías de la isla.
Este recorte fiscal ayudará a retener los negocios y tal vez será un atractivo para nuevos inversores, dicen analistas y empresarios, aunque las condiciones de salida del bloque comunitario que acuerden Londres y Bruselas, tendrá un peso decisivo en las firmas finales.










