Redacción/ Miami.
El Banco de Inglaterra no las tiene todas consigo de cara a un Brexit. O al menos, si nos situamos en un Brexit malo para los intereses de Reino Unido. Para el máximo organismo bancario del país, la vivienda podría bajar su precio un 35% si se produce un desenlace negativo para los intereses de Reino Unido. Esta cifra es enormemente y dispararía todas las alarmas en un país habituado a una estabilidad económica histórica.
Ha sido el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, el encargado de advertir al Gobierno británico que un mal desenlace para la economía del país europeo podría afectar al precio de la vivienda y provocar el desplome de su valor. Según la información de varios medios británicos, Carney asistió a una reunión especial privada con el Gobierno en la que se evaluaron los riesgos económicos de todos los escenarios posibles, tras la salida definitiva de Reino Unido de la Unión Europea. La fecha que está en la cabeza de todos los responsables británicos, comenzando por la primera ministra, Theresa May, es el 29 de marzo de 2019. Ese día es el establecido por Reino Unido y la Unión Europea como fecha límite para una salida pactada de Reino Unido de la unión.
Según algunas fuentes bien relacionadas con el gobierno británico, Carney habría comparado, en su reunión con May, la situación actual con el colapso financiero ocurrido en el año 2008. «El Gobierno no se limitará a esperar. No lo hizo en 2008. No significa que todo esto vaya a suceder, pero creo que hay un reconocimiento de que hay que contemplar el peor de los escenarios», informó una fuente gubernamental al rotativo británico The Guardian.










