Redacción/ Miami.
Continúa el enredo para el presidente Trump en relación a la presunta trama rusa que ayudó a que el republicano ganara las elecciones presidenciales de noviembre de 2016. La última noticia viene de la mano de su ex jefe de campaña, Paul Manafort, quien ha decidido declararse culpable de las acusaciones que se cernían sobre él, y colaborará con la investigación. Esta decisión se enmarca en el caso del fiscal Robert Mueller, que comienza a ser demasiado peligrosa para el magnate republicano.
En concreto, Manafort reconoció ser culpable en relación a dos cargos contra él por los negocios políticos que impulsó en Ucrania. De esa forma, Manafort comenzará a colaborar con Robert Mueller, el fiscal especial responsable de la investigación por la presunta injerencia rusa en los comicios presidenciales estadounidenses. De esta forma, Manafort se convierte en el quinto ex asesor del presidente que decide reconocer sus cargos ante la investigación y, de esa forma, deja de proteger al mandatario republicano. No obstante, la Casa Blanca ha anunciado que esta decisión no afecta al futuro del presidente.
De cualquier forma, la realidad es que el caso de Manafort no afecta directamente a Trump. La acusación que ha reconocido el ex asesor del presidente Trump tiene que ver con unos negocios políticos que Manafort tenía en Ucrania, relacionados con una consultoría algo encubierta. Sin embargo, Mueller cree que este reconocimiento puede abrir la puerta para que Manafort delate al presidente Trump en el caso de la trama rusa.










