Redacción/ Miami.
Reino Unido tiene un problema y no sabe exactamente el camino que debe tomar para atajarlo. El Brexit continúa sin encontrar una estrategia clara en cuanto a la forma de la salida de Reino Unido de la Unión Europea. Esa incertidumbre ha provocado la salida del gobierno británico del ministro David Davis, quien estaba encargado de liderar la negociación con la Unión Europea. Su sustituto será el también euroescéptico Dominic Raab, quien recibirá un plan encomendado por el gobierno de May en el que se buscará estrechar las relaciones comerciales con la UE.
David Davis dimitió tras conocer ese plan, con el que no estaba de acuerdo. Las diferencias en el gobierno británico se fundamentan en el planteamiento de una salida brusca de la Unión Europea y quienes se decantan por mantener una relación positiva con la UE. Sin embargo, la UE está siendo muy práctica en las negociaciones y, a sabiendas de que el gobierno británico no encuentra la forma adecuada para culminar su salida de la UE, el gobierno europeo se ha mostrado tajante en algunos asuntos polémicos y delicados como es el tratamiento de los ciudadanos británicos en las fronteras de los países europeos o el posicionamiento de los productos británicos en la Unión.
Las reacciones en Reino Unido a la dimisión de Davis han tenido diversos protagonistas, pero la más importante ha sido la propia Theresa May, quien ha recibido varias críticas por parte de diputados conservadores y laborales por el plan que está llevando a cabo para la salida del país de la UE. El líder laborista, Jeremy Corbyn ha tuiteado, por ejemplo, que “a Theresa May no le queda autoridad y es incapaz de gestionar el Brexit”.










