Redacción/ Miami.
“¿Por qué recibimos a gente de países de mierda?”, fue la pregunta que se hizo Trump en el marco de una reunión del presidente en la que escuchó una propuesta para restaurar el programa de protección migratoria para Haití, El Salvador y diversos países africanos. El programa, denominado Estatus de Protección Temporal (TPS), ya fue noticia esta semana por la decisión del presidente de acabar con la protección que disfrutaban 800.000 salvadoreños.
Trump, en un alarde de estrechez de visión política, refutó la propuesta inquiriendo por qué EEUU no recibía ciudadanos procedentes de Noruega. Las palabras de Trump han sido rápidamente censuradas por la mayoría de los líderes de los países afectados y por personalidades políticas de todo el mundo. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) también se ha sumado al rechazo calificando las palabras de Trump de “racistas”. El escándalo se ha llevado por delante también al embajador estadounidense en Panamá, Paul G. Altidor, que ha dimitido asegurando que “ya no puede servir al gobierno de Trump”. El jefe del Partido Republicano en el Congreso, Paul Ryan, ha afirmado que las palabras del magnate son “desgraciadas y poco útiles”.
El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU ha sido tajante. “No hay otra palabra para describirlo que racista. No se puede tachar a países y continentes enteros como ‘agujeros de mierda’, retirando a sus poblaciones, que no son blancas, la entrada a EE UU”, aseguró su portavoz en un tono elevado. Como respuesta, Trump ha asegurado a través de un tuit que nunca había insultado a los haitianos, sin referirse a las palabras contra los ciudadanos de El Salvador y de diversos países africanos. Nunca dije nada despectivo sobre haitianos más allá de que Haití es, obviamente, un país pobre y afligido. Nunca dije ‘sáquenles de aquí’. Inventado por demócratas. Tengo una relación fantástica con los haitianos», afirmó Trump.










