Redacción/ Miami.
Ya lo dicen los expertos económicos de todo el mundo y, mucho más, aquellos que se dedican a todo lo que está relacionado con la inversión económica: el dinero tiene mucho miedo. Las inversiones se reducen siempre que aparece una noticia negativa sobre la economía del país o, incluso del mundo. Es lo que le ha pasado al petróleo que ha visto cómo se ha desplomado su valor un 6,9% tras las noticias de los últimos días que confirman la guerra arancelaria anunciada por Estados Unidos, China, Rusia y la Unión Europea.
La caída del barril de referencia en occidente, el de Brent, ha alcanzado un 6,9%, la mayor caída desde febrero de 2016. Al mismo tiempo, otro movimiento en el sector ha demostrado que algo se está moviendo entre los países productores. Arabia Saudí, uno de los países más exportadores del oro negro, ha aumentado su producción en 459.000 barriles diarios. Este escenario se da justo cuando el barril se quedaba a las puertas de los 80 dólares por barril, una cifra altísima, sobre todo si recordamos de qué línea se procede. En los últimos años, el barril de petróleo de Brent ha llegado a estar por debajo de los 40 dólares, una cifra que ha tenido un gran impacto en algunas economías del mundo, dependientes del petróleo.
Arabia Saudí aumentó su producción hasta los 10,48 millones de barril de Brent diarios, por encima del tope que había sido acordado por los integrantes de la OPEP, el cartel que opera los precios de este producto. El objetivo de Riad es hacerse con parte del mercado de Irán, país escamoteado económicamente por el embargo al que está siendo sometido.










