Redacción/ Miami.
Donald Trump llegó al Gobierno de los Estados Unidos con algunos asuntos claros. Uno de ellos era que deseaba que el resto de los aliados de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN) gastara más dinero en reforzarse militarmente para evitar que Estados Unidos continuase siendo “el policía del mundo”. Ahora vuelve a reclamárselo a sus países amigos, justo en la crisis por la guerra comercial con la Unión Europea, y lo hace pidiendo incluso una cifra: que dupliquen su gasto militar.
En concreto, el discurso de Trump, realizado en el marco de la cumbre de la OTAN que se celebra durante los días de ayer y hoy en la capital de Bélgica, Bruselas, atacó duramente a uno de sus aliados comerciales más importantes, Alemania. Trump acusó al país europeo, bastión de la Unión Europea, de ser “cautiva de Rusia”, por la dependencia energética del país centroeuropeo respecto a Moscú. Después de esa dura acusación, preámbulo de la reunión de los jefes de Estados miembros de la Alianza, Trump se refirió a la solución para dejar de depender tanto de uno de los enemigos comerciales de Estados Unidos, como es Rusia: multiplicar el gasto militar por dos, pasando del 2% al 4% del Producto Interior Bruto de un país potente económicamente importante como es Alemania. El país bávaro ya ha realizado un desembolso mayor en el gasto militar durante los últimos presupuestos y las palabras de la canciller, Ángela Merkel han ido en la dirección de mejorar el rendimiento militar del país.
Tras las acusaciones de Donald Trump sobre Alemania, el magnate mantuvo una reunión bilateral con su homóloga, Ángela Merkel, en la que, según fuentes conocedoras del encuentro, la tensión fue mucho menor y el tono fue totalmente conciliador.










