Redacción/ Miami.
La crisis va remitiendo, o al menos la de financiación, y los bancos que fueron protagonistas en el golpe que se pegaron muchas naciones de Europa, ahora vuelven a ser noticia por los dividendos que reparten. Eso es lo que le ocurrió al Royal Bank of Scotland, una de las compañías bancarias más importantes de todo el planeta. Esta institución financiera anunció que repartirá beneficios por primera vez desde que tuvo que ser rescatada por el gobierno británico, el propietario mayoritario de esta entidad.
El banco escocés generó un beneficio neto atribuido de más de 1000 millones de dólares. La cifra, que a priori parece muy alta, significó un descenso de ingresos de un 5,4% respecto al mismo semestre del año pasado. RBS va a liberar un dividendo de dos peniques (unos 3 centavos de dólar) por acción siempre y cuando se produzca un acuerdo pendiente con el Departamento de Justicia de los Estados Unidos en relación a la emisión y suscripción de valores con un respaldo por parte de hipotecas. Un asunto que se sigue discutiendo por la movilidad de la estructura de este dinero proveniente de hipotecas.
En el primer semestre del año, RBS logró una cifra de negocio establecida de los 6.702 millones de libras, un 3,1% menos que en 2017, y con la inclusión de los ingresos por intereses netos de 4.326 millones de libras, un 3,3% menos que en el mismo intervalo del año pasado. En cuanto a los gastos de explotación existentes en el banco británico, alcanza los 4.735 millones de libra, un 2,4% menos, y siempre teniendo en cuenta los 801 millones de libras pertenecientes a los gastos por litigios.










