Miami, jueves 1ro de septiembre de 2022. Enrique Zamora es un inmigrante que ha convertido sus humildes comienzos en una auténtica historia de éxito estadounidense. Ha iniciado varias empresas de atención médica, incluyendo Belén Medical Centers, que en 2019 se convirtió parte del grupo de Cano Health. Solo en el último año, recibió varios reconocimientos de la comunidad, incluido un premio por contribuciones sobresalientes a la Fundación Willy Chirino; una proclamación del condado de Miami-Dade por su servicio comunitario; y la designación oficial del 11 de julio como Día de Enrique Zamora de la Ciudad de Sweetwater.
Zamora fundó Care Medical Center Group en 2006 como una empresa familiar, que luego se convirtió en Belen Medical Centers. Su vasta experiencia como empresario y la dedicación a su familia lo inspiraron a incursionar en el campo de la salud con el objetivo de ofrecer a la comunidad, especialmente a los adultos mayores, atención preventiva de calidad y servicios médicos superiores.
En ciertos círculos, también es conocido como un partidario confidencial de niños cubanos con necesidad de atención médica inmediata. Cuando el gobierno de los EE. UU. considera otorgar visas a niños cubanos que padecen de enfermedades potencialmente mortales como el cáncer, requieren prueba de apoyo financiero para los altos costos de las infraestructuras de atención médica, medicamentos y quimioterapia. En silencio, el Sr. Zamora ha sido un patrocinador frecuente de dicho apoyo financiero.
Negocios Magazine tuvo la oportunidad de dialogar con Enrique Zamora.
Negocios Magazine: ¿Cómo ha evolucionado la salud en los últimos años?
Enrique Zamora: En los últimos años el mercado de la salud ha sido afectado por múltiples cambios. La pandemia, el avance en la tecnología, y la explosión de la demográfica de pacientes de Medicare han cambiado la cara del cuidado de la salud en la Florida. La pandemia expuso la falta de personal de salud y la fragilidad del sistema de salud. Fue evidente que un sistema diseñado para reaccionar a una crisis o enfermedad tiene que evolucionar hacia la prevención. También fue evidente que la tecnología puede ser un arma de doble filo. Por un lado, acelera un encuentro médico cuando no se puede hacer en persona. Por otro lado, enfría la relación humana y se presta a prevenir el acceso a las poblaciones que no tienen el conocimiento tecnológico o los medios económicos. También tenemos que tener en cuenta que miles de personas diariamente están llegando a la edad del retiro y pronto serán miembros del Medicare. Del punto de vista fiscal y del personal humano, eso puede crear una crisis en las próximas décadas. Una solución viable puede ser un sistema que se enfoca en mantener a esas personas saludables y fuera de eventos catastróficos. Medicare Advantage puede ser una solución parcial pero tanto la educación médica como el gobierno tienen que cooperar para que la salud sea la base del futuro.
NM: ¿Los hispanos están más desatendidos?
EZ: Es evidente que los hispanos en Estados Unidos están más desatendidos en el sistema de salud. De acuerdo al departamento de salud federal, en el 2019, 18.7% de la población hispana no estaba cubierta por un seguro médico, comparado con el 6.3% de la población no hispana blanca. Es más, basado en las proyecciones del censo nacional, la expectativa de vida en el 2020 para hispanos era 82.1 años comparado con 82.7 para la población blanca no hispana. Obviamente, el acceso es un problema para muchas comunidades hispanas y la falta de un seguro médico complica la situación. Si se le agrega a esta disparidad las personas sin documentos que no participan en las encuestas, el problema es mucho más grave.
NM: ¿Cuáles serán los próximos pasos para usted?
EZ: Creo que después de muchos años de trabajo con tesón en el campo de la salud, mi contribución puede ser enfocada en compartir mi experiencia. Las nuevas generaciones se pueden apoyar en los logros y los fracasos de sus predecesores y seguir luchando por una salud mayor y más equitativa. Creo que al cumplir las metas iniciales de crear un sistema de cuidado primario accesible al pueblo en general, el próximo paso sería ayudar a expandir ese modelo a otras comunidades en nuestro país. Yo veo mi función más educativa y de apoyo a los nuevos ejecutivos de salud que usarán más tecnología y data para mejorar tanto el acceso como la calidad de la salud en la comunidad hispana.











