Redacción/ Miami.
Los fraudes financieros necesitan personas que puedan delatar a quienes lo realizan. El Gobierno estadounidense dará 83 millones de dólares a tres delatores de una estafa financiera y se convertirá en el mayor desembolso que el regulador va a realizar tras el inicio del programa que comenzó en el año 2012 con el objetivo de esclarecer algunos de los fraudes financieros cometidos en el país.
La mayor compensación realizada había alcanzado los 30 millones de dólares en el año 2014. Sin embargo, las reglas de la agencia (SEC por sus siglas en inglés) imposibilitan que se sepa quiénes son los agraciados con la recompensa y qué estafa se resolvió gracias a la ayuda de ellos. Este tipo de premios demuestran que los informantes pueden proveer datos significantes que permiten perseguir y remediar violaciones serías pasarían desapercibidas”, argumenta Jane Norberg, desde la agencia.
Desde que en 2012 la agencia iniciara su funcionamiento se han repartido 262 millones de dólares entre 53 delatores, según la información de la propia agencia. El dinero se paga con un fondo existente para la protección de los inversores y equivale a entre el 10% y el 30% del dinero que pagan los infractores a causa de las multas que los sancionan. “Esperamos que animen a otros a facilitar información específica de alta calidad sobre violaciones de la norma”, declara Norberg.










