Redacción/ Miami.
La Unión Europea y Reino Unido lograron un acuerdo para retrasar el Brexit definitivo al 31 de diciembre de 2020 y traspasarlo desde la primera fecha, ubicada en el 29 de marzo del próximo año. Este acuerdo tranquiliza a los inversores y deja a los líderes europeos más tiempo para lograr un acuerdo satisfactorio entre ambos frentes. Reino Unido tiene todavía que determinar cómo serán las fronteras de su territorio con el resto de los países de la unión, lo cual se ha convertido en uno de los debates más importantes de la negociación.
Durante este periodo, Londres va a tener que seguir de manera estricta algunas de las reclamaciones que le hacían desde Bruselas. Reino Unido no tendrá voz ni voto en las decisiones que la Unión Europea vote; tampoco podrá privar de los derechos de los inmigrantes que llegaron en el pasado a Reino Unido y también se paraliza la decisión final acerca de la salida que se le dará a la situación con Irlanda del Norte.
El acuerdo de transición es fundamental para que se produzca un Brexit bien establecido y que ofrezca a Reino Unido la tranquilidad suficiente para dar el paso de su salida. Otorga al Gobierno británico y a la Unión 21 meses adicionales para negociar la relación futura, y otorga mayor credibilidad entre los inversores de ambos frentes y relaja a los millones de personas extranjeras que viven en Reino Unido. «El periodo de transición permitirá a las empresas invertir y seguir operando con seguridad mientras se negocia la relación futura entre Reino Unido y la UE», ha dicho el negociador británico David Davis.










