Redacción/ Miami.
Estados Unidos sigue observando cómo la economía se ha convertido en su baluarte para el crecimiento del apoyo al presidente Trump. La economía estadounidense creció un 4,1% en su tasa anualizada en los datos del segundo trimestre. Este dato consolida la situación de la economía del gigante norteamericano, aunque es todavía temprano para observar las consecuencias que pueda tener en la economía del país la subida de aranceles por parte de la Unión Europea, China, México, Canadá y Turquía a las exportaciones estadounidenses.
Es, según los datos oficiales, el ritmo de crecimiento más alto en los últimos cuatro años. De todas formas, los analistas consideran que la tasa de crecimiento estará más cercana a lo que previó la Casa Blanca, alrededor del 3%. De hecho, los analistas creen que a Estados Unidos le será complicado mantener el ritmo de crecimiento porque una parte considerable de su consolidación económica se fundamenta en la exportación de soja a China. Esa exportación puede caer en los próximos meses debido a los aranceles impuestos por China a productos de Estados Unidos, entre los que está la soja. En concreto, los expertos apuntan al 2,5% para el año total según sus estimaciones.
De cualquier forma, el repunte es significativo tras el 2,2% de subida de los primeros tres meses. Las elecciones legislativas se celebrarán en tres meses y este tipo de datos puede ser muy positivo para generar confianza en Trump entre los ciudadanos y conseguir un buen resultado para el Partido Republicano.










