Redacción/ Miami.
Venezuela está moviendo su economía. El país latinoamericano está tratando de repeler la crisis estructural existente en su economía con diversas medidas que, si bien no acaban de evitar la caída de sus finanzas, sí que al menos tratan de mover un árbol que únicamente arroja frutos podridos. Por ejemplo, el dato de la inflación que conocíamos esta misma semana, estimado por el FMI a final del año en 1.000.000%. Lo último que ha anunciado el presidente Maduro es que el gobierno suprimirá cinco ceros a la moneda del bolívar, totalmente desvalorizada y afectada por la enorme inflación existente.
La medida está insertada en un plan de recuperación económica que el gobierno chavista ha impulsado para que entre en vigencia a partir del próximo 20 de agosto. En un primer momento, Maduro anunció que eliminaría únicamente tres ceros de la moneda de Venezuela. Finalmente, ha decidido aumentar la apuesta y tratar de mostrar una moneda nacional mucho menos devaluada, aunque la realidad pueda seguir siendo la misma. En definitiva, el billete más alto será el de 500 bolívares, 50.000.000 de los actuales. El equivalente de ese billete será de 14,7 dólares, pero puede verse afectado por la volatilidad del mercado negro de divisas y de la hiperinflación, para acabar bajando su valor real.
Además, otra medida anunciada por el gobierno bolivariano es la continuar anclando el valor del bolívar a la moneda virtual creada por Venezuela, denominada Petro. El objetivo del gobierno venezolano era elevar la confianza en las transacciones e inversiones en el país con una moneda que se pudiera desviar de los cauces habituales del comercio. Sin embargo, el objetivo no ha tenido éxito, en parte por la necesidad de confianza entre los mercados para el uso de una moneda.










