Redacción/ Miami.
Google continúa haciendo negocios fuera de su cometido primario. El gigante de las telecomunicaciones anunció en el día de ayer la compra de parte del fabricante HTC por unos 1100 millones de dólares. La inversión en HTC es un claro gesto del interés del buscador en seguir siendo competitivo en la carrera empresarial del futuro, basada en asistentes de voz y el estallido definitivo de la realidad virtual y la aumentada.
Google, que lleva desde hace tiempo colaborando con HTC de forma cercana, se hará por tanto con el control de la firma taiwanesa como accionista mayoritario. En ese perfil, Google desea sacar a la venta su propio concepto de celulares y asistentes de voz. Por su lado, HTC mantendrá su marca en la fabricación de teléfonos y poseerá el monopolio del desarrollo de los teléfonos móviles de Google y el uso de sus patentes durante los próximos 10 años. Por tanto, el acuerdo trata de trazar las bases de entendimiento entre las dos multinacionales durante varios años.










