Redacción/ Miami.
Hace un par de años, la idea de una cumbre entre Moon Jae-in, mandatario surcoreano, y Kim Jong-un similar norcoreano, parecía descabellada, pero este viernes se hizo realidad, cuando ambos mandatarios estrecharon sus manos con un gesto amistoso y sonriente en una zona desmilitarizada.
El objetivo es lograr aliviar tensiones entre ambas naciones y trabajar en conjunto para lograr la paz. Un gran paso para lograr este objetivo sería comenzar a desnuclearizar Pyongyang.
Un hecho a remarcar es que desde la Guerra de Corea entre 1950 y 1953, un mandatario norcoreano no pisaba suelo vecino, cuando Kim Jong-un recibió el saludo de Moon Jae-in en la línea de demarcación militar a las 9:30.
Inesperadamente, el norcoreano invitó a Moon a cruzar la frontera por un momento, para luego, tomados de la mano, cruzaran de nuevo la frontera hacia Corea del Sur, donde fueron recibidos con flores entregadas por una pareja de niños.
En un gesto simbólico, Kim firmó el libro de visitas en la Casa de la Paz de Corea del Sur.
“Una nueva historia comienza ahora. Una era de paz, desde el punto de partida de la historia”, escribió el mandatario norcoreano en el libro.










