Redacción/ Miami.
El buen escenario de la economía estadounidense, que está instalada en la estabilidad, a pesar de la escasa proyección de los beneficios en la microeconomía de los ciudadanos, ha llevado las solicitudes por desempleo a los niveles más bajos desde el año 1969. La pasada semana bajaron las solicitudes del subsidio de desempleo en 24.000 unidades, hasta llegar a las 209.000 en total, según una información del Departamento de Trabajo estadounidense.
Los datos superaron las previsiones de los analistas del sector que predecían 230.000 solicitudes para la semana pasada. Además, otro indicador que según los expertos es más fiable a la hora de calibrar y medir la temperatura de la creación de empleo en el país, como es la media de solicitantes del subsidio durante el último mes, descendió también en 2,250. La cifra actual de esa media es de 229,250 según el informe del Gobierno. Y si nos fijamos en la secuencia, las solicitudes de empleo semanales llevan 164 semanas consecutivas por debajo de la cifra umbral de 300.000 peticiones. Estos datos repercuten en la idea de la sociedad de que el mercado laboral estadounidense está en buena salud.
Si nos fijamos en el total de personas de territorio estadounidense que reciben subsidio de empleo, la realidad es que también cayó hasta colocarse en 1.840.000 de personas en todo el país. La fortaleza laboral ha sido una de las características del Gobierno de Donald Trump hasta la actualidad, a pesar de que el magnate republicano se ha beneficiado de la ola positiva que dejó en este sentido el anterior presidente del país, el demócrata Barack Obama.










