Redacción/ Miami.
La austeridad económica, la regulación de las transacciones financieras de alto riesgo, las energías renovables o la modificación genética de las cosechas son temas fundamentales para el desarrollo humano y, sobre todo, para las generaciones futuras. Hombres y mujeres tienen puntos de vista diferentes acerca de estos asuntos trascendentales, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo.
“Los resultados demuestran la importancia de incluir tanto a mujeres como a hombres cuando se debaten y desarrollan políticas económicas”, explica David Kucera, miembro de la Organización Internacional del Trabajo y uno de los realizadores del estudio Género y Política Económica Europea: Un estudio de las Visiones de Economistas Europeos sobre Política Económica Contemporánea. Las mujeres economistas, por ejemplo, confían más que los hombres en la intervención del Estado en las políticas de medio ambiente y creen menos en la auto-regulación del mercado para solucionar los problemas que se le presentan. Otro punto en el que las respuestas de las mujeres fueron contrarias a las de los hombres fue la de si estaban de acuerdo con que una legislación favorable a los trabajadores pudiera afectar a la economía. Más economistas femeninas no concordaron con esa afirmación. En cuanto a los cultivos genéticamente modificados, más mujeres contestaron que deberían prohibirse ese tipo de cultivos.
En cuanto a las condiciones de inserción en el mercado laboral y en los puestos más importantes de las empresas, el estudio también inquirió a mujeres y hombres si estos últimos tenían más oportunidades en el mercado laboral y en la educación superior. Los hombres contestaron que las oportunidades son las mismas mientras que las mujeres respondieron que sí existe una desigualdad entre sexos. El estudio culmina asegurando que a medida que las mujeres se incorporan en esta profesión que habitualmente ha estado ocupada por los hombres, el debate se enriquece gracias a una visión distinta que, hasta ahora, ha estado oculta a causa de la opresión contra las mujeres.










