Miami, 27 de noviembre de 2013. Un tribunal japonés ordenó a un hospital de Tokio indemnizar con 38 millones de yenes (unos 380.000 dólares).
A un hombre de 60 años de edad que creció en una familia que no era la suya debido a que en la maternidad lo confundieron con otro bebé.
Pruebas de ADN
No obstante, el damnificado no tuvo la oportunidad de conocer a sus verdaderos padres, ya que entonces ya habían muerto.
Las autoridades judiciales japonesas reconocieron que la vida del demandante habría sido diferente si no hubiese sido sustituido tras su nacimiento, por lo que ordenó al hospital pagar una indemnización de 38 millones de yenes por daños y prejuicios.











