Redacción/ Miami.
Al Gobierno estadounidense se le ha podido escuchar frecuentemente en los últimos meses que el paso de los huracanes Irma y Harvey por sus costas podría ralentizar el crecimiento esperado por los expertos. Sin embargo, ni el más pésimo de los fenómenos meteorológicos ha podido evitar que la economía estadounidense creara más de 260.000 nuevos puestos de trabajo.
Según informó el Departamento de Trabajo en el día de ayer, se crearon en Estados Unidos 261.000 nuevos empleos, lo cual sitúa la tasa de desempleo del país en su nivel más bajo desde hace 17 años, concretamente en un 4,1 por ciento. La contratación se desató por el buen momento de la economía estadounidense y la escasa afectación que el paso de Harvey e Irma ha tenido de forma consolidada. Aunque se esperaba que hubiera un repunte de contratación en el mes de octubre por la previsible recuperación de las empresas en la costa este del país, lo cierto es que los expertos no esperaban estas cifras ni en sus previsiones más optimistas.
Los empleadores agregaron solo 18,000 empleos en septiembre, ya que miles de empresas se vieron obligadas a cerrar. Esa cifra fue revisada más alta de una estimación previa que mostró una pérdida de 33,000. Incluso con la economía en su noveno año de recuperación de la Gran Recesión, la contratación sigue siendo sólida y el crecimiento es saludable. Por primera vez desde la desaceleración, la economía mundial está mejorando ampliamente, y todas las principales economías avanzadas se están expandiendo al mismo tiempo. Lo que parece claro es que la economía estadounidense se ha consolidado en los últimos años hasta el punto de que ya no se habla de una posible recesión sino de un crecimiento sostenido.










