Redacción/ Miami.
La economía de Estados Unidos ha disfrutado de un enorme impulso durante los últimos meses. Desde el final del gobierno de Barack Obama, y en el principio del actual de Donald Trump, la economía del país, sobre todo en variables como la creación de empleo y la aparición de nuevas empresas, ha logrado una velocidad de crucero que según la Reserva Federal se mantendrá por un buen tiempo.
La propia FED ha elevado el precio del dinero, subiendo los tipos de interés hasta el 2,25%, y se espera que ese porcentaje crezca una vez más antes de final de año. Ahora, el presidente de la FED, Jerome Powell, ha asegurado que la economía del país tiene visos de expandirse durante los próximos meses, e incluso años.
«Si vemos que las cosas se ponen más y más fuertes con la inflación avanzando entonces nos podríamos mover un poco más rápido. En cambio, si la economía se debilita o la inflación se desacelera podríamos actuar un poco más lento», dijo en una declaración pública en la que fue cuestionado por los próximos pasos a seguir por parte de la Reserva Federal. Powell ha tenido desde el inicio de su dirección una actitud muy proclive a la subida de los tipos de interés. El inicio de esa tendencia lo lideró la anterior presidenta del Banco Central, Janet Yellen, quien mantuvo la calma durante muchos meses, a pesar de la idea de diversos analistas económicos, de comenzar con las subidas de los tipos de interés.
Lo más importante para Estados Unidos es no caer en los mismos errores que se produjeron durante la crisis de 2008, que derivó en una recesión enorme para la nación estadounidense. Por lo tanto, las palabras de Powell deben escucharse con mucha atención.










