Redacción/ Miami.
Nicolas Sarkozy, expresidente de Francia, fue imputado en el día de ayer por una supuesta financiación ilegal en su campaña electoral del año 2007 con dinero procedente de Libia. Sarkozy compareció ante la policía durante 25 horas de testimonio y fue determinada su libertad, aunque con control judicial, lo cual puede implicar diversas limitaciones en sus desplazamientos o el pago de una fianza.
El caso que pone en jaque a una de las personas con más poder en la historia del país europeo. Sarkozy fue presidente de Francia entre los años 2007 y 2012, país que ha mantenido unas relaciones intensas con el país africano que fue presidido durante décadas por Muamar el Gadafi. Precisamente Gadafi habría sido, según la investigación policial, quien podría haber financiado la campaña de Sarkozy. Este hecho supera los otros casos por los que Sarkozy está imputado: otra vía de financiación ilegal en su campaña de las presidenciales de 2012, además de corrupción y tráfico de influencias. Gadafi fue un líder africano con gran presencia internacional tras sus reiterados intentos por tratar de liderar un movimiento panarabista y socialista que retara a los poderes occidentales. El expresidente libio fue tildado de financiador en diversos casos de terrorismo internacional.
La base de la imputación del expresidente francés es la aportación de diferentes testimonios como el del franco – libanés Ziad Takieddine, quien podría haber ejercido como intermediario entre Gadafi y las autoridades francesas. Takieddine asegura que llevó en 2006 varias maletas con 5 millones de euros desde el bolsillo de Gadafi a Sarkozy, quien ejercía como ministro del Interior en ese momento.










