Redacción/ Miami.
La dimensión de la fábrica es tan grande como el significado de su apertura. Y así lo han querido simbolizar los primeros ministros de la India y de Corea del Sur, Narendra Modi y Moon Jae-in, respectivamente. La mayor fábrica de dispositivos móviles del mundo abrió ayer su ampliación a las afueras de la capital del país indio, Nueva Delhi. La nueva fábrica tendrá la capacidad de fabricar 120 millones de celulares al año y dará empleo a 1.000 personas en una de las zonas más deprimidas económicamente del país asiático.
En esta fábrica, Samsung fabricará tanto dispositivos de gama alta como los considerados de gama baja. A pesar de la enorme cantidad de fabricación, el 70% de los dispositivos que salgan de la planta estarán destinados al pujante mercado de la India. El 30% restante se distribuirá en el exterior. «Este paso apoya a la idea Made in India, además de empoderar a los ciudadanos. Es un motivo de orgullo para el estado de Uttar Pradesh e India», dijo Narendra Modi, el primer ministro indio. El país asiático ha logrado un enorme desarrollo económico en los últimos años gracias a la creciente inversión en tecnología por parte de las instituciones del país y el aterrizaje de grandes corporaciones en suelo indio para crear fábricas.
Unos 400 millones de personas indias usan ya smartphones y 320 millones de usuarios poseen banda ancha. Sin embargo, la cifra se queda en únicamente el 30% del total de los habitantes del gigante asiático. Ese escenario atrae enormemente a las grandes multinacionales de móviles del mundo. De hecho, India superó el pasado año a Estados Unidos y alcanzó el segundo lugar en la clasificación de los países que más dispositivos móviles compraron, solo por detrás de su vecino del norte, China.










