Redacción/ Miami.
Mucho se habla sobre la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte entre Canadá, Estados Unidos y México, aunque poco se sabe. Lo que se ha conocido ahora es que los puntos centrales y que producen mayor controversia han sido suspendidos hasta final de septiembre, cuando se reanudarán las conversaciones para tratar de desbloquear una situación que ha sido boicoteada desde la Casa Blanca, presidida por Trump.
Las conversaciones se paralizan ahora hasta finales de mes. En este primer mes, los asuntos que se han comentado tienen que ver con inquietudes menos importantes y polémicos. No obstante, aquellas conversaciones que producirán un mayor conflicto entre los tres países son el déficit comercial, el capítulo 19 de resolución de controversias, las reglas de origen – el contenido regional obligatorio en cada producto que se vende en la zona – y la diferencia existente entre los derechos laborales y los salarios a las dos veras del río que se ubica en ese lugar.
«Hay que cerrar lo que podamos en el corto plazo», indicó el ministro de economía mexicano, Ildefonso Guajardo, como colofón a cinco días de conversaciones en la Ciudad de México. «También plasmar las diferencias y empezar a cerrar esos puntos para ver si podemos encontrar una cuadratura a este círculo». Por tanto, las circunstancias de la renegociación han sido tremendamente elucubradas y medidas hasta el último detalle por si en cualquier momento determinado alguno de los integrantes de la renegociación pudiera levantarse de la mesa de conversaciones antes de que se llegara un acuerdo. Recordemos que el TLCAN es uno de los asuntos más importantes del desarrollo y la estabilidad en México.










