Redacción/ Miami.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, continúa desafiando al presidente estadounidense, Donald Trump. La decisión en firme de la Reserva Federal (FED) de continuar elevando los tipos de interés del dinero del país confronta con la idea que tiene el presidente republicano de mantener los niveles, al menos durante un tiempo. Powell afirmó en el día de ayer que su interés es evitar un recalentamiento de la economía y que su objetivo es reforzar la expansión de la economía del país.
Las declaraciones de Powell se produjeron en un marco muy especial: su primera visita como presidente de la FED al Jackson Hole, la reunión anual que se celebra en el mes de agosto en Wyoming en la que se encuentran los principales empresarios del país con el presidente del organismo que decide sobre el valor del dinero estadounidense. El reto de la Reserva Federal es mantener el crecimiento del que se beneficia la economía del país, pero sin que afecte al futuro de la misma. Es decir, evitar que se dispare el optimismo en la economía para que no se produzca una situación como la que se vivió en los años anteriores al 2008, cuando se produjo la grave crisis económica que acabó afectando a gran parte del planeta.
Trump, sin embargo, desea que las tasas de interés se mantengan en su nivel para que los ciudadanos del país estén en condiciones para solicitar créditos que puedan pagar. Powell considera que la economía está en un proceso lo suficientemente fuerte como para que las tasas de interés crezcan y que esos créditos se sigan solicitando. Un ajuste erróneo de las tasas de interés podría provocar el endeudamiento privado y el inicio de un camino muy parecido al de 2008. A lo largo de este año, se espera que la FED aumente las tasas de interés hasta dos veces. En este momento, se encuentran entre el 1,75% y el 2%.










