Redacción/ Miami.
China y Estados Unidos han protagonizado una escalada verbal en lo que se conoce como una “guerra comercial” que protagonizará el futuro de las relaciones entre ambos países en el futuro. Los dos países tienen intereses conjuntos en el mercado y la imposición anunciada de aranceles por parte de ambos países a productos procedentes de ambos estados podría afectar enormemente a algunos productos puntuales. Uno de ellos podría ser la soja.
China compra soja y maíz a Estados Unidos. Esa circunstancia podría cambiar porque el precio de esos productos podría incrementarse hasta ser prohibitivo para la economía de la población china. Este escenario ha tenido como consecuencia que la soja procedente de América Latina haya incrementado su valor frente a la que viene de su vecino del norte. Todo viene de una serie de medidas contra el país rival anunciadas hace tan sólo dos semanas: cuando Estados Unidos dio a conocer que estudiaría la factibilidad de aplicar aranceles sobre 1.300 productos de origen chino, afectando a un mercado con un valor de 50.000 millones, el país asiático respondió drásticamente asegurando que podría hacer la misma política comercial sobre más de 100 productos americanos incluyendo, entre otros, soja, maíz, trigo, algodón y carnes.
«De momento, la opción de poner paños fríos parece quedar atrás cuando el Ejecutivo estadounidense retrucó con el anuncio que estudiaría ampliar el flujo de importaciones gravadas a US$ 100.000 millones», han asegurado los analistas económicos Emilce Terré y Blas Rozadilla. De cualquier forma, la implantación de aranceles todavía puede ser negociada entre ambos países en el futuro cercano.










