Redacción/ Miami.
Vía libre al Acuerdo de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá. Representantes de EEUU y México han pedido a sus delegaciones que incrementen los esfuerzos para que se certifique definitivamente un acuerdo que ha tenido numerosos vaivenes en su negociación desde el inicio de la misma a mitad del pasado año. Finalmente, parece que Estados Unidos podría dirigir su mirada hacia los factores positivos del acuerdo y permitir un nuevo TLCAN entre los tres países.
El mayor escollo para conseguirlo ha sido el sector automovilístico. Desde un inicio, Estados Unidos se mostró reacio a mantener un acuerdo que, según Trump, iba contra los intereses de Estados Unidos. A pesar de que el acuerdo favorece que existan precios bajos en el territorio estadounidense, Trump fijaba su perspectiva en la balanza comercial, favorable para México. Sin embargo, parece que esa situación se desbloqueó al negociar ambos países un porcentaje mínimo de componentes de vehículos fabricados en Estados Unidos. El último empuje se ha producido en la Cumbre de las Américas, celebrada en Lima durante la pasada semana y en la que tanto el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, el representante estadounidense, el vicepresidente Michael Pence y el presidente canadiense, Justin Trudeau, mantuvieron reuniones bilaterales al más alto nivel para culminar el deseado acuerdo.
«Las negociaciones avanzan a buen ritmo y seguiremos trabajando para lograr un acuerdo benéfico para los tres países. Que lo que alcancemos en este acuerdo signifique un ganar-ganar-ganar», indicó Peña Nieto ante los medios de comunicación que lo esperaban tras reunirse con el número dos del gobierno de la Casa Blanca. «Acordamos convocar a los equipos negociadores para acelerar sus trabajos y esperamos que, en próximas semanas, eventualmente podamos llegar a un acuerdo», añadió.










