Redacción/ Miami.
La zona afectada por el supuesto ataque químico del que Estados Unidos y la coalición internacional acusan al ejército sirio se produjo en la ciudad de Duma, cerca de Damasco. Los observadores internacionales de la ONU encargados de esclarecer si se produjo ese ataque y cuáles fueron sus consecuencias todavía no han podido visitar la zona ante el impedimento por parte de Rusia y Siria que alegan razones de seguridad para impedir la entrada de personas externas.
Ígor Kirilov, uno de los responsables del Ministerio de Defensa ruso, aseguró a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), dependiente de la ONU, que el próximo miércoles ya podrán entrar los observadores a la ciudad de Duma. Las causas esgrimidas por Damasco y Moscú es la inseguridad provocada por los bombardeos de la coalición internacional liderada por Washington que atacaron enclaves importantes del gobierno sirio, destinados a almacenar armas químicas. Los representantes sirios y rusos sí ofrecieron 22 presuntos testigos presenciales del ataque químico para que fueran interrogados por los representantes de la OPAQ.
El objetivo de la OPAQ es el de encontrar hechos y no culpables sobre el supuesto ataque químico. Por ello, los expertos tienen el interés en conocer qué ocurrió y no quién perpetró ese supuesto ataque. Para ello, su labor se basará en interrogar a testigos y documentar pruebas de los ataques denunciados. Con la información recopilada, la institución podrá confirmar si se utilizaron armas químicas contra combatientes y civiles. Sin embargo, no tiene la legitimidad para atribuir esos ataques a una facción específica de la batalla.










