Redacción/ Miami.
Habían sido varios los meses en los que Estados Unidos había visto cómo se incrementaba el índice de los precios, debido a una inflación generalizada en los productos de consumo de los ciudadanos estadounidenses. Sin embargo, el mes de noviembre supuso un respiro para el bolsillo de los ciudadanos, según las cifras que anunció el día de ayer el Gobierno estadounidense. En concreto, el Índice de Precios de Consumo se mantuvo en la misma cifra que el pasado mes, pero si ubicamos el indicador en la tasa interanual, el precio generalizado se redujo hasta el 2,2%.
La inflación subyacente, aquella que excluye de su análisis los productos volátiles como la energía y los alimentos, ascendió un 0,2% en el mes de noviembre, situándose en el 2,2% si lo analizamos de forma interanual. Esta evolución alcista general que se mantiene en EE. UU hace que la Reserva Federal se refuerce en su estrategia de subir los tipos de interés de una forma “gradual” hasta que acabe el presente año. Sin embargo, este parón en el mes de noviembre puede generar dudas entre los integrantes de la Reserva Federal estadounidense.
La FED situó los tipos en el mes de septiembre en un rango entre el 2% y el 2,25%, tras ascenderlos también en el mes de junio. Se prevé que se produzca una nueva subida antes del 31 de diciembre, tras las declaraciones escuchadas en relación a la solidez de la economía del país. La tasa de desempleo también está llegando a sus cotas más bajas, cerrando el mes de noviembre en el 3,7%.










