Redacción/ Miami.
El precio del petróleo depende enormemente de las tensiones geopolíticas existentes en el planeta. La relación entre Estados Unidos e Irán ha disparado el precio del petróleo por encima de los 70 dólares, un nivel que no se veía desde noviembre de 2014, cuando el precio del crudo comenzó un descenso en su valor hasta caer por debajo de los 40 dólares por cada barril de Brent, la unidad que Estados Unidos tiene como referencia en cuanto al petróleo.
Las causas de ese estancamiento en el valor del barril de Brent hay que buscarlas en los límites impuestos por los países integrantes de la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP) y en los malos momentos que vivió la economía mundial en los primeros años de la presente década. Sin embargo, la regeneración de la economía del planeta había colocado ya al alza el petróleo, aunque nunca al nivel de los 70 dólares alcanzado el día previo a que Donald Trump tenga previsto anunciar si EEUU mantendrá el acuerdo con Irán o reimpondrá las sanciones contra la economía del país árabe, algo que ya ha suscitado la amenaza de Irán.
La subida en el precio de petróleo camina de forma conjunta a una apreciación del dólar, que ha alcanzado su nivel más alto en comparación con las divisas internacionales desde hace muchos meses. Ese escenario se produce a causa de que el mercado energético está más caro, algo que acaba generando presión en la inflación estadounidense. Si la situación continúa desarrollándose de la misma forma, es posible que la Reserva Federal acabe subiendo los tipos de interés con mayor celeridad.










