Redacción/ Miami.
Se aviene una gran relación comercial entre dos enormes empresas, como son Nestlé y Starbucks. En concreto, Nestlé pagará 6.000 millones de dólares a la compañía estadounidense para vender su café en los supermercados de todo el mundo. La multinacional suiza se hace de esta forma con los derechos de las marcas de Starbucks, compañía que ha acometido grandes cambios internos y externos en los últimos meses.
Hasta este momento, el café de Starbucks únicamente se podía consumir en las cafeterías de la compañía y en envases preparados que se vendían en máquinas de vending, además de aviones cuyas aerolíneas habían firmado un acuerdo económico con la compañía de Seattle. Sin embargo, a partir de este momento el café de Starbucks estará también en bares, supermercados y restaurantes de todo el planeta, y se ofrecerá tanto en grano como molido y en formato de cápsulas. La venta de productos envasados destinados al hogar y a los servicios de restauración (cafeterías y restaurantes) supone un 10% de los ingresos de Starbucks, que en 2017 alcanzaron los 22.400 millones de dólares. No obstante, entre esos 2.200 millones también están los envases que ya están listos para beber, un producto que queda fuera del acuerdo.
“Nestlé anuncia un acuerdo que garantiza a la compañía a perpetuidad los derechos para vender a nivel global los productos para el hogar y restauración de Starbucks fuera de las cafeterías”, asegura el comunicado de la compañía suiza que destaca el gran acuerdo para sus intereses ya que le permitirá a Nestlé posicionarse en mercados de todo el planeta y ser el proveedor líder en los negocios de café Premium en grano, molido y cápsulas.










