Redacción/ Miami.
La Unión Europea quiere arreglar las cosas con Estados Unidos. Si la semana pasada varios dirigentes europeos abrieron la puerta a una negociación sobre los aranceles impuestos tanto por EEUU como la UE a los automóviles de sus rivales económicos, ahora es el turno para la carne de res. La Comisión Europea, concretamente, ha propuesto este pasado lunes a los Gobiernos que conforman la UE la posibilidad de que se abran negociaciones para reformar el funcionamiento de la cuota de carne de ternera.
La Unión Europea trata de atraer a EEUU dejando la puerta abierta a que el mercado comunitario a EEUU parte de las más de 45.000 toneladas de este producto que la UE consume al año. En ese caso, EEUU tendría una gran noticia tras las dificultades que sus ganaderos han encontrado en los últimos meses a causa de la imposición de aranceles por parte de países como China, Turquía o Irán, además de la zona euro. La aplicación de aranceles a productos importados ha generado una respuesta articulada por parte de los países enemigos de EEUU en esta guerra comercial. Esa respuesta ha sido un desencadenante fatal para los ganaderos y agricultores estadounidenses que han visto cómo su mercado de venta se limitaba.
No obstante, el desencuentro de la UE y EEUU en este sector de los productos cárnicos bovinos hay que explicarlo por el veto que en el año 2009 impuso la UE a la carne procedente de EEUU. La causa de ese veto fue el hecho de que los ganaderos estadounidenses usaran hormonas de crecimiento para que los animales alcanzaran su plenitud para ser comidas mucho antes. La salubridad pública acabó siendo más importante que el negocio. Ahora, la UE abre la puerta de nuevo.










