El evidente desgaste y vulnerabilidad de Elon Musk ante los medios ocasionó que Tesla Inc tuviera un día para olvidar este viernes al desplomarse sus acciones un 9%, tras una entrevista que brindó el fundador de la compañía de autos eléctricos al New York Times, en la que derramó lágrimas de impotencia debido al difícil momento por el que pasa su empresa.
Musk aseguró al diario estar pasando por “estrés emocional” y se estaba mentalizando para la “tortura extrema” que le propinarán próximamente sus vendedores en corto. Estas declaraciones y su estado emocional alterado causaron desconfianza en los inversores, quienes cuestionaron la capacidad del sudafricano para dirigir su compañía, ocasionando el peor bajón de la automotriz en 2 años.
Otro factor en contra de Tesla ha sido las dudas que tienen los inversores con respecto a la veracidad de reportes e información que la compañía comparte con ellos.
“Todos están reaccionando a la entrevista que dio Musk, en la que parece un individuo cansado, frustrado”, comentó a Reuters Tim Ghriskey, jefe de estrategias de inversión de Inverness Counsel. “Hay inquietud sobre la fortaleza de la compañía a largo plazo, incluso su viabilidad si él no puede ser un líder fuerte”, añadió.
“Este último año ha sido el más difícil y doloroso de mi carrera. Fue enloquecedor”, declaró un visiblemente emocionado Musk en su entrevista al New York Times. Además, aseguró estarse alistando para “al menos unos pocos meses de tortura extrema por parte de los vendedores en corto, que están impulsando un relato que posiblemente resulte en la destrucción de Tesla”.
El desplome de las acciones de Tesla de un 9% este viernes, significó la pérdida de US$ 5.000 millones de capitalización de mercado.











