Redacción/ Miami.
EEUU quiere que los inmigrantes ilegales de su país salgan lo antes posible de su territorio. El gobierno estadounidense ha elaborado una orden a través de la cual los inmigrantes tendrán que salir mucho antes del país una vez que sean reconocidos como inmigrantes sin papeles. De esta forma, la Casa Blanca trata de endurecer su política anti inmigratoria para desarrollar las promesas de Trump en su carrera a la Casa Blanca.
El encargado de presentar esta nueva medida fue el fiscal general, Jeff Sessions, quien emitió esta orden provisional que acelerará la deportación de inmigrantes indocumentados. Los magistrados estatales únicamente podrán posponer la salida de estas personas si presentan “una buena causa”, sin determinar las características de esa buena causa. Por tanto, los inmigrantes se enfrentan ahora a un horizonte poco concreto sobre las características que deben tener en su perfil para evitar ser expulsados del país.
Curiosamente, la orden provisional dictada a los jueces se supo justo el mismo día en el que la Oficina Ejecutiva de Revisión de Casos de Inmigración (EOIR, por sus siglas en inglés) incorporó a 23 nuevos jueces de inmigración, elevando el número total a 351. El aumento de jueces de este ámbito ha sido enorme en los últimos años: desde finales de enero de 2017, 82 jueces de inmigración han jurado y la EOIR prevé contratar al menos 75 más. «Contratar a más jueces de inmigración y reducir el tiempo que lleva contratar a un juez son dos elementos claves que reducen el número de casos pendientes en los tribunales de inmigración», añadió el propio Sessions.










