Redacción/ Miami.
El huracán Irma es uno de los huracanes más potentes que han cruzado el territorio estadounidense y tiene en vilo a los ciudadanos del estado de la Florida. Tras la devastación dejada tras de sí por la tormenta Harvey en la ciudad de Houston, las autoridades policiales de la Florida se preparan para lo peor. Pero el hecho de que el huracán Irma alcance el nivel 5 de peligrosidad no es lo único que preocupa a las fuerzas gubernamentales del estado norteamericano.
Es habitual que, durante el transcurso de un fenómeno meteorológico de gran peligrosidad, los comerciantes que poseen bienes imprescindibles para que los ciudadanos puedan salvar esta situación extrema encarezcan los precios de forma desorbitada. Por ello, la Fiscal del Estado de Miami-Dade, Katherine Fernández Rundle, ha anunciado que la institución que ella representa se centrará en los próximos días en la investigación de aquellos comercios que puedan realizar estas acciones. «Ahora que el Gobernador ha declarado el estado de emergencia, estamos uniendo los esfuerzos con el Departamento de Policía de Miami-Dade para combatir a cualquier persona o negocio codiciosos que traten de beneficiarse en eventos como este huracán para aprovecharse de las necesidades fundamentales de nuestra comunidad al subir, innecesariamente, los precios a niveles escandalosos «, comentó el Fiscal del Estado Fernández Rundle. «Las acciones codiciosas no serán toleradas antes, durante o después cualquier desastre natural», subrayó Rundle.
Para el control, la Fiscalía abre una línea que cualquier ciudadano puede utilizar con el objetivo de reportar toda sospecha de encarecimiento de precios. La línea directa de la fiscal del Estado es 305-547-3300. A través de ese teléfono, toda persona que observe una decisión abusiva por parte de algún comercio o una línea de supermercado podrá denunciar la situación y la policía de Miami acudirá a investigar el hecho.










