Miami, domingo 22 de noviembre de 2020 (Por CAROLINE FREUND/ Banco Mundial). Empresas y trabajadores de todas partes del mundo se han visto afectados por la crisis causada por la COVID-19. Según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), los ingresos laborales mundiales se redujeron casi un 11 % o USD 3,5 billones en los primeros tres trimestres de 2020. Como resultado de la pérdida de ingresos, nuestros colegas del Banco Mundial calculan que unos 150 millones de personas (PDF) podrían caer en la pobreza extrema para 2021. Sin una asistencia oportuna y una rápida adopción de políticas, las empresas que de otro modo serían saludables cerrarán de manera permanente y las personas sufrirán por un periodo más prolongado.
La formulación de políticas basada en datos será clave para guiar la recuperación. Con el fin de ayudar a recopilar la información que se necesita obtener oportunamente, el Banco Mundial se asoció con oficinas nacionales de estadística y otros organismos para implementar una nueva serie de encuestas de pulso empresarial relativas a la COVID-19 (PDF, en inglés) así como seguimientos específicos relacionados con dicha pandemia para sus sondeos empresariales tradicionales (i). Se dirigen principalmente a microempresas y pymes de los países en desarrollo para determinar los impactos de la COVID-19 en el desempeño de las empresas , entender las estrategias de ajuste de las empresas y las respuestas en materia de políticas. Las encuestas son ágiles, se implementan rápidamente por teléfono o en línea y duran alrededor de 15 minutos. La ronda inicial de recopilación de datos se llevó a cabo entre mayo y agosto de 2020 en 51 países e incluyó a más de 100 000 empresas de diferentes tamaños y niveles de ingresos en todas las regiones y países. Planeamos realizar encuestas de seguimiento trimestrales, a partir de octubre.
Las respuestas mostraron (PDF, en inglés) que hasta ahora las empresas retienen a los trabajadores, sobrellevan la recesión, pero sus finanzas se deterioran a medida que las ventas se reducen a la mitad debido a la crisis.
- Aproximadamente el 84 % de las empresas en los países en desarrollo sufrió una caída de sus ventas en comparación con el mismo periodo de 2019. La disminución promedio fue del 49 % y ha sido sorprendentemente persistente. Cuatro meses después del punto máximo de la crisis, las ventas siguen siendo más de un 40 % más bajas (gráfico 1).
- Las microempresas y las pequeñas empresas (menos de 20 trabajadores) se han visto afectadas de manera desproporcionada, experimentando una disminución del 50 % o más en las ventas, mientras que las grandes empresas (más de 100 trabajadores) registraron una caída de menos del 40 %.
- Las actividades relacionadas con el turismo, como el alojamiento y la preparación de alimentos, se encuentran entre las más afectadas, y es más probable que permanezcan interrumpidas, incluso seis semanas después del punto máximo del brote.
- Grandes agrupaciones por sector o tamaño ocultan la amplia variación en el impacto de la crisis, planteando desafíos para la focalización del apoyo normativo. Por ejemplo, en Senegal, seis empresas minoristas de 10 empleados, todas encuestadas en la misma semana, informaron reducciones en las ventas que oscilaban entre el 10 % y el 100 %.
Usted puede leer el articulo completo del Banco Mundial, en el siguiente link:
Caroline Freund es directora mundial de Comercio, Inversión y Competitividad del Banco Mundial
Foto: Simone D. McCourtie/ Banco Mundial










