Redacción/ Miami.
Cuando la cuesta de enero comienza a verse lejana en el tiempo, aparece un nuevo mes que observa nuestros bolsillos con la mirada fija del vigía que espera el movimiento silencioso. Un gesto que hará mover nuestra cartera, abrirla, utilizar nuestras tarjetas o revisar el dinero que nos queda. Febrero ha vuelto, y con él lo hace el mes de la amistad y el amor y por supuesto San Valentín. Son muchos los sectores que esperan con expectación este mes, que sigue a uno siempre difícil como es el primero del año. Hotelería, artesanía, empresas textiles o joyería son algunos de las áreas comerciales que esperan de febrero una recuperación en sus arcas, que vivió un tiempo frenético hace tan solo 30 días, cuando el año anterior se disipaba.
Esta sensación no se basa tan solo en la impresión. Los datos avalan esta explosión de gasto. La Federación Nacional de Comercio de los Estados Unidos estima que el pasado año se gastaron 19.700 millones de dólares en todo el territorio estadounidense a causa del día de San Valentín, que se celebra todos los 14 de febrero (te lo recordamos por si todavía no has pensado en nada para tu pareja). Esta cifra supera en 1.000 millones el montante que se gastó en el año 2015. Y este año, aunque no han salido los datos oficiales, se espera que el crecimiento continúe. Todo ello bajo el curioso fenómeno que se registra en las encuestas que realiza la Federación Nacional de Comercio, en la que se afirma que poco más de la mitad de la población la cual respondió antes del 14 de febrero celebraría San Valentín. O la gente tiene vergüenza de celebrar tan carismático día o algo falla en la encuesta, ya que el dinero siempre es exacto.
De cualquier forma, las empresas deben dirigir sus ofertas al sector joven de la población. Las personas que se encuentran en la franja de edad entre los 25 y los 34 años, tienen un 64.3 % más de posibilidades de participar en la celebración. Este dato contrasta con el poco más del 44% de personas mayores de 65 años que adquirirán algún regalo por la ocasión especial. Esta información debería ser registrada por las compañías para tratar de ser más directas y frontales sobre los grupos jóvenes de la sociedad.
En cuanto a las flores, que se trata del producto estrella durante el mes de febrero, por su ligación con el día de San Valentín, los datos son abrumadores. De acuerdo con la encuesta de la Federación Nacional de Comercio de los Estados Unidos, el 35% de los norteamericanos comprará flores por el día de Cupido en este mes de febrero de 2017. Se estima, que el número de rosas producidas será de 250 millones de unidades. Y en total, se gastarán 2.000 millones de dólares, tan solo en flores. De hecho, el día de San Valentín es el más valioso para los vendedores de flores, por delante del día de la madre y de la propia Navidad. En cuanto al tipo de flores, la rosa roja gana con una amplia ventaja frente a la mezcla de flores y a la venta unitaria de tulipanes o lirios.
Por lo tanto, y después de todos estos datos, parece inteligente animarse a ofrecer rosas y regalos a los clientes de sus empresas, si es que su compañía es tan flexible. El negocio del amor no es tan solo el arco y la flecha de un joven desnudo. También brota del mismo trozo de campo en el que nacen las rosas y de las estanterías que aguardan los regalos para que el joven apresurado por haber olvidado San Valentín, lance su mano y se alivie al pensar que, finalmente, no va a quedar mal con la mujer.










