Redacción/ Miami.
Las nuevas sanciones de Estados Unidos a Irán han afectado enormemente al panorama del país del Asia Occidental. La administración Trump ha decidido retomar las sanciones financieras a Irán desde que llegó a la Casa Blanca acusando al país iraní de desarrollo militar en busca de la bomba nuclear. Este movimiento de Trump, que esta semana vive su segunda oleada en forma de sanciones, ha tenido repercusiones inmediatas en la sociedad iraní.
La realidad hay que verla desde la óptica de los iraníes. A pesar de que este país ha sufrido sanciones desde que se erigió la Revolución Islámica de 1979, lo cierto es que estas sanciones han afectado al bolsillo de los ciudadanos del país, que ven con pesadumbre los precios del mercado en el inicio de esta semana. «No necesito las noticias para saber que las sanciones entraron en vigor, las siento en carne propia», dijo el vecino de Teherán Farzad a AFP (Agencia de Prensa de Francia) cuando se dirigía camino al bazar de Tajrich, en el norte de Teherán, para realizar sus compras semanales. La realidad es que el acuerdo en 2015 entre el gobierno de Barack Obama y la administración iraní de Hasán Rohaní supuso un alivio para los millones de personas que habitan en Irán. Ese nuevo escenario había sido muy positivo para la economía del país, que es una de las más fuertes de la zona. Sin embargo, su situación ha cambiado en los últimos años.
El Fondo Monetario Internacional augura una caída del 3,6% en el próximo año para Irán. La causa principal de este descenso en su economía es el embargo a la exportación de petróleo que Estados Unidos lidera sobre el país asiático.










