
Katherine Fernandez-Rundle, Fiscal Estatal
El tráfico humano pone en riesgo el futuro de nuestros hijos y esto no lo vamos a tolerar, y menos en mi comunidad.
Por Katherine Fernandez-Rundle, Fiscal Estatal
Recientemente se han logrado unos objetivos muy importantes en nuestros esfuerzos para combatir el tráfico humano, un crimen que no podemos ignorar ya que en todo el mundo hay millones de personas traficadas y forzadas a trabajar en la industria del sexo. Aunque el tráfico humano es con frecuencia caracterizado como un problema a nivel nacional o internacional, la realidad es que muchas de las víctimas de este crimen residen en nuestra comunidad. Las estadísticas no mienten cuando demuestran que el estado de la Florida ocupa el tercer lugar en la nación en cuanto el número de víctimas de este crimen.
La creación de mi equipo en contra del tráfico humano fue sólo el primer paso en la lucha contra este delito y los 235 casos penales que mis fiscales ya han presentado en contra de estos delincuentes han tenido un impacto significativo.
Adicionalmente, a través del tiempo también hemos organizado varios foros atendidos por líderes comunitarios, proveedores de servicios, y agencias de la ley local, estatal y nacional con el objetivo de dar mayor conciencia y entrenamiento al tema.
La batalla en contra este crimen no para ahí ya que durante el pasado mes se logró pasar legislación tal como la ley HB 989 que entre varias provisiones prohíbe a los lugares de entretenimiento para adultos emplear a menores de edad y obliga a esos negocios a verificar y mantener registros de las edades de sus empleados.
Esta ley que yo promoví, también delinea que los ofensores que cometan delitos relacionados con el tráfico humano más de una vez podrían ser sentenciados a cadena perpetua. Sin duda los legisladores han visto la necesidad de castigar duramente a aquellos que negocian con la niñez de nuestras víctimas, mientras que reconocen los pasos necesarios para reconstruir el futuro de estas víctimas.
Finalmente, hace unos días anunciamos una nueva campaña de vallas publicitarias que serán vistas en nuestras calles y en los autobuses públicos para dar conciencia sobre el crimen y para promover una línea telefónica de acceso directo para reportar el crimen.
Este logro fue realizado gracias a un esfuerzo entre varias entidades públicas y privadas trabajando en conjunto con el interés de combatir este crimen.
Yo estoy muy orgullosa de la manera que nuestra oficina, con tantas iniciativas, ha creado un modelo que podría ser emulado en otras comunidades en nuestro país.
Mi esperanza es que sigamos trabajando en conjunto con el mismo propósito en mente y que estos logros representen el comienzo de muchos más. El tráfico humano pone en riesgo el futuro de nuestros hijos y esto no lo vamos a tolerar, y menos en mi comunidad.
- El número telefónico para reportar el tráfico humano es el 305-350-5567.











