Miami, miércoles 9 de diciembre de 2020
Los delincuentes se están volviendo cada vez más sofisticados en el uso de criptomonedas para lavar dinero, con cientos de millones de dólares de fondos sucios fluyendo el año pasado a través de billeteras digitales que permiten a los usuarios ocultar su rastro, según Elliptic.
En 2020, al menos el 13% de todos los ingresos delictivos del Bitcoin pasó a través de carteras privadas, dificultando el seguimiento de las transacciones de criptomonedas, frente al 2% en 2019, según un estudio de la firma.
Si bien las transacciones de criptomonedas funcionan con seudónimos, se registran en un libro de contabilidad público llamado cadena de bloques, que facilita el seguimiento de los flujos de fondos. Durante la última década, las autoridades han mejorado en el seguimiento de las actividades ilícitas en las cadenas de bloques.
No obstante, las carteras privadas, que presentan varios tipos, combinan, mezclan y anonimizan las transacciones de criptomonedas, lo que dificulta seguir un rastro de dinero.
Fuente: Reuters Latam










