Redacción/ Miami.
Los precios del consumidor presentaron un incremento de un 0,5%, lo que quiere decir que el largo trayecto que lleva el país con una baja inflación está terminando. Esta noticia es un estímulo para la Reserva Federal y su intención de incrementar una vez más las tasas de interés.
Durante el mes de enero, todos los bienes requeridos por las viviendas estadounidenses, exceptuando comida y gasolina, presentaron un incremento de un 0,349% en enero, basándose en industrias como ropa, servicios médicos y renta. Un incremento así de importante no se veía desde marzo de 2005.
Esta señal de que la economía del país cada vez está más fuerte, preocupa a los inversores, ya que la subida de los rendimientos de los bonos del Tesoro y los altos precios de las acciones en las bolsas de valores señalan que la economía del país entra en una nueva fase de volatilidad.
El más reciente índice de precios del consumidor, divulgado por el Departamento de Trabajo, indicó que la cantidad de dinero que los estadounidenses pagaron en necesidades como transporte público y ropa durante enero subió en un 0,5%.
El período enero 2016-2017, los precios subieron un 2,1%. Un detonante para el incremento de los precios fue la subida de la gasolina en enero.










