Redacción/ Miami.
Datos no demasiado buenos para el consumo de productos en Estados Unidos. La parte de la economía que más está demorando en despertar en el país estadounidense, que es el consumo privado, vio en el día de ayer cómo se publicó un dato que no favorece el consumo de las familias estadounidenses. El índice de precios de consumo subió un 0,2% en el mes de junio, según datos del Departamento de Comercio estadounidense.
El principal implicado en la subida de los precios ha sido el alquiler de la vivienda, sector de la economía que ha visto cómo se han producido fuertes aumentos. En los 12 meses anteriores a julio, el IPC subió 2.9%, igualando la lectura de junio. Sin contar los volátiles componentes de los alimentos y la energía, el IPC subió 0.2%, al igual que en mayo y junio. En tanto, el denominado IPC subyacente se elevó 2.4% interanual en julio, su mayor incremento desde septiembre de 2008, tras subir 2.3% en junio.
Este escenario hace predecir que se mantenga un incremento sostenido por parte de la Reserva Federal, en la subida de las tasas de interés de forma gradual para acabar favoreciendo el rendimiento del dinero en el territorio del gigante norteamericano.










