Redacción/ Miami.
La economía turca tiembla ante los movimientos de Estados Unidos. Su aislada situación en el escenario económico mundial provoca que la subida de aranceles a productos de gran importancia en sus exportaciones, como es el acero y el aluminio, tenga consecuencias muy importantes en la salud económica del país turco. La situación, sin embargo, no llega en un momento demasiado malo para el presidente turco, Tayyip Erdogan, quien revalidó con amplia mayoría su poder en Turquía tras pasar por las urnas.
La realidad es que la lira ha perdido un 35% de su valor frente al dólar en el presente año. La caída de la moneda nacional se simbolizó este viernes pasado con una pérdida del 20% en el momento más crítico de la divisa. El nuevo ministro de Finanzas, Berat Albayrak, quien también es yerno del jefe del Estado, prometió en los últimos días lograr recuperar a Turquía y devolverla a la senda de la estabilidad financiera. Sin embargo, llegó el famoso tuit mañanero de Donald Trump que confirmó el desplome de la divisa tras anunciar una subida en los aranceles que se imponen al acero y aluminio turco. Esa subida procede de una sanción que el presidente de EEUU ha decidido ajustar tras el deterioro de las relaciones entre ambos países.
El conflicto diplomático entre Washington y Estambul ha ocasionado el declive financiero del país turco. Erdogan ha llegado incluso a apelar a la dignidad de los turcos. “Si ellos tienen sus dólares, nosotros tenemos a nuestro pueblo y a nuestro Dios”, destacó el pasado jueves en una clara alusión al movimiento patriótico.










