Redacción/ Miami.
La Corte Suprema de Brasil ha dictaminado que el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva debe comenzar a cumplir una sentencia de 12 años de cárcel por corrupción, una medida que puede poner fin a su carrera política.
Lula da Silva, que gobernó Brasil de 2003 a 2011, había sido considerado el favorito en las elecciones previstas para octubre. Sin embargo, la decisión del tribunal de no acceder a su solicitud de permanecer en libertad mientras apela la condena ha puesto en duda su intento de recuperar el poder.
El ex presidente de 72 años de edad había presentado una solicitud de habeas corpus para retrasar su sentencia de prisión, pero la corte suprema falló en su contra por 6-5, un veredicto cerrado sobre un asunto que ha dividido al país y ha aumentado las tensiones antes de las elecciones.
La decisión volverá al tribunal de primera instancia, donde se espera que se emita una orden de detención dentro de unos días.
A finales de enero, un tribunal de apelaciones confirmó unánimemente los cargos de corrupción y lavado de dinero en su contra, y se le impuso una sentencia de 12 años de prisión. Lula da Silva fue declarado culpable de los cargos en julio de 2017.
Lula da Silva negó enérgicamente cualquier delito. Su defensa dijo que fue víctima de persecución política.










