Redacción/ Miami.
Año nuevo, problemas antiguos. Aunque para México parece que la incertidumbre por la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte no le afecta en uno de los sectores productivos más importantes de su economía, la exportación automovilística. México envió más de 2.3 millones de vehículos a su vecino del norte en 2017, uno de los años más retadores de México por la llegada a la presidencia del país de Donald Trump, un presidente extremadamente proteccionista con la economía estadounidense.
México tiene la noción de que el mercado estadounidense es uno de los más importantes en sus exportaciones. Por eso, el pesimismo que sobrevuela la negociación de un nuevo Tratado de Libre Comercio en América del Norte normalmente debería afectar al rendimiento económico del país hispanoamericano. Sin embargo, los datos no reflejan una desaceleración exacerbada en sus pilares de ingresos monetarios. Al contrario, México acabó el año 2017 como el mejor de su historia en cuanto a la venta y envío de vehículos a Estados Unidos. Cabe recordar que tres de cada cuatro vehículos ensamblados en las fábricas mexicanas viajan a EEUU.
De hecho, a lo largo de 2017 los gigantes automovilísticos han seguido poniendo sus ojos en el territorio mexicano por los beneficios económicos que el país presidido por Enrique Peña Nieto ofrece. Para las grandes empresas automovilísticas es fundamental reducir los gastos y México compite a un gran alto nivel gracias a las contrataciones a bajo costo en comparación con las que se produciría en el territorio estadounidense.










