Redacción/ Miami.
Después de la decisión de la oposición venezolana de cambiar la forma de protesta, sustituyendo las marchas diarias por un plantón permanente en las áreas definidas para las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro, se producen nuevos problemas para el gobierno chavista.
Al menos 12 personas han muerto y otras 11 han resultado heridas en un enfrentamiento entre bandas rivales en una cárcel ubicada en el estado venezolano Anzoátegui, en el este del país, ha informado este miércoles el Gobierno de Venezuela. «Hubo 12 muertos y 11 heridos. Nueve murieron por heridas de bala», ha afirmado a la agencia France Presse un portavoz del Ministerio de Asuntos Penitenciarios.
La cárcel, conocida como Puente Ayala, es una de las más violentas de Venezuela. En 2016 se registraron 14 muertes en sus instalaciones, a pesar de la decisión del gobierno de ejecutar un programa de reforma y humanización de los penales, que sea capaz de acabar con las armas en el interior de las prisiones. Diferentes expertos carcelarios del país han reclamado que el plan se lleve a cabo con diligencia. Carlos Nieto, portavoz de la ONG Una ventana a la Libertad, afirmó a diferentes medios que la causa del enfrentamiento entre las bandas fue “un cambio de gobierno en la prisión, que es algo así como un golpe de Estado al jefe carcelario”.
Este acontecimiento se suma a las muchas preocupaciones que se ciernen sobre el gobierno de Maduro. El enfrentamiento en las calles entre ejército y opositores violentos ha producido varias muertes, de las cuales no se sabe en algunos casos cuáles fueron las causas de las mismas. La presión internacional, cada vez es más importante para que Nicolás Maduro convoque elecciones o al menos permita algunos cambios en el sistema político del país.










