Miami, jueves 1 de septiembre de 2022
En Nueva York ya no puedes mandar a tu hijo adolescente al supermercado a comprar crema batida para el postre. Las autoridades prohibieron a los menores de 21 años adquirir ese producto enlatado para evitar que se droguen inhalando gas de la risa.
Que la crema batida sea una bomba de azúcar y colesterol es el menor de los problemas. El asunto es que contiene óxido nitroso, un gas que evita que la crema se ponga rancia. También ayuda a su proceso de emulsión porque se disuelve en la crema y crea las burbujas de aire que forman la espuma. Los chicos saborean la sustancia azucarada pero luego inhalan el gas presurizado que queda en la lata.
El abuso del óxido nitroso es un fenómeno internacional. Uno de cada cinco jóvenes ha usado inhalantes antes de llegar al octavo grado, según la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA). En el Reino Unido, se calcula que causó 36 muertes entre 2001 y 2016.
La DEA dijo que la prohibición de la venta de crema batida a menores comenzó en 2021 para evitar que los chicos abusen del óxido nitroso. Las inhalaciones, conocidas como latigazos, producen estados mentales alterados pero también pueden causar daños neurológicos, en las partes del cerebro que controlan el pensamiento, el movimiento, la visión y la audición.
En una información publicada por Insider, el senador del estado de Nueva York, Joseph Addabbo, de Queens, dijo que patrocinó la ley de Nueva York porque se ha convertido en un problema significativo en sus comunidades. Aunque es un químico legal que se usa para fines legítimos, su abuso pudiera ser letal.
«Lamentablemente, los jóvenes compran e inhalan este gas para ‘colocarse’ porque creen erróneamente que es una sustancia ‘segura’. Esta ley eliminará el fácil acceso a esta sustancia peligrosa para nuestra juventud», expresó el legislador.
Westley Clark, director del Centro para el Tratamiento del Abuso de Sustancias en SAMHSA, dijo a ABC News que la inhalación de óxido nitroso puede cortar el suministro de oxígeno al cerebro y provocar efectos graves en el sistema cardiovascular del cuerpo.
«Lo que preocupa son los efectos en el corazón, los efectos en el sistema nervioso periférico, los efectos en los órganos», dijo Clark.
Fuente: Yahoo Finanzas










