Redacción/ Miami
La Cumbre del G-20 comenzó ayer en la ciudad china de Hangzhou, en su evento de más alto perfil este año, Pekín quiere asegurar una cumbre tranquila, mientras busca mejorar su posición global y evitar desencuentros por una larga lista de tensiones con Washington.
Sin embargo, en una reunión previa, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tras más de cuatro horas de reuniones con el líder chino, Xi Jinping, y sus principales funcionarios, enfatizó la importancia de que China «cumpla con sus obligaciones» con un tratado marítimo internacional en la disputa territorial en el Mar de China Meridional, por derechos sobre un territorio rico en petróleo y peces, a través del que se transporta comercio por 5 billones de dólares cada año.
En julio, una corte de arbitraje en La Haya determinó que China no tiene un título histórico sobre las aguas del Mar de China Meridional y que había violado los derechos de Filipinas, que presentó el caso en virtud de la Convención de la ONU sobre Derecho Marítimo.
China rechazó el dictamen y según un comunicado publicado en el sitio web de Ministerio de Relaciones Exteriores: «China seguirá salvaguardando firmemente su soberanía y derechos marítimos en el Mar de China Meridional. Al mismo tiempo, persistiremos en resolver disputas en forma pacífica a través de consultas con las partes directamente involucradas».
China acusó a Estados Unidos de provocar problemas en el mar donde sus reivindicaciones territoriales chocan en partes con las de Vietnam, Filipinas, Malasia, Brunéi y Taiwán. Xi, instó a Estados Unidos a «jugar un papel constructivo» en la paz y estabilidad de la región.










