Miami, FL, 16 de septiembre de 2024.
Que 32,000 menores no acompañados no se presentaran en su audiencia ante las cortes de inmigración entre los años fiscales 2019 y 2023, como concluyó un reporte oficial, puede tener varias explicaciones. Una de ellas es la complejidad del sistema al que se enfrentan solos, una vez que salen de la custodia federal del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) y pasan a manos de sus padres o familiares cercanos en Estados Unidos.
Y la consecuencia de no entender bien ese sistema y enfrentarlo solos, sin abogados, es determinante: la deportación.
«Los niños encaran una intrincada red de burocracia gubernamental sin abogados que los ayuden a navegar este sistema», explica un análisis hecho por el American Immigration Council.
Son varias agencias con las que interactúan los menores no acompañados, que son desde bebés hasta adolescentes. Entre ellas, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) y la corte de inmigración que le corresponda, con quienes deben mantener actualizada —y por separado— su dirección física para estar localizables y recibir las notificaciones con las fechas de sus audiencias. Estas dos instancias trabajan en conjunto en el proceso de deportación. También interactúan con los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), en el caso de que un menor quiera pedir un beneficio migratorio, como el asilo.
«Cuando un menor de edad no tiene abogado, representa para mí que va a ser casi imposible poder no solo llegar a sus casos de inmigración, pero también recibir protección en este país», explica a Univision Noticias Jennifer Ibañez Whitlock, una de las autoras del análisis y consejera de relaciones gubernamentales de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA).
El análisis del American Immigration Council cita datos del Departamento de Justicia que muestran que en 2023 solo el 56% de los menores no acompañados estuvieron representados por un abogado. Según datos que revisó la organización, entre los años fiscales 2005 y 2019 casi todos los menores con representación legal (98%) acudieron a sus audiencias ante las cortes de inmigración. Con estas cifras, piden que tengan protecciones especiales y que el Congreso disponga fondos para brindarles ayuda legal.
Para Ibañez, el sistema de inmigración en Estados Unidos «no está orientado para proteger; está orientado para remover a personas que no tienen estatus legal y no distingue entre si es un menor de edad o un adulto».
«En los ojos de ICE, por ejemplo, es igual una orden de deportación contra un adulto y una orden de deportación contra un menor de edad por no presentarse en corte».
Fuente: Univision.com










