Redacción/ Miami.
Sergio Marchionne, ex director general de Fiat Chrysler y arquitecto del dramático cambio de rumbo del fabricante de automóviles, ha fallecido.
Su muerte fue confirmada el miércoles por Exor NV, el holding de la familia Agnelli, fundadora de Fiat, pocos días después de que Marchionne fuera reemplazado como CEO. Su salud había empeorado repentinamente a raíz de las complicaciones de una operación de hombro en un hospital de Zurich.
«Sergio Marchionne, hombre y amigo, se ha ido», dijo el presidente de Fiat, John Elkann, en un comunicado. «Mi familia y yo estaremos eternamente agradecidos por lo que ha hecho», dijo Elkann, quien también es presidente y CEO de Exor.
Marchionne, ex director ejecutivo de Fiat Chrysler, estaba sufriendo de un terrible sarcoma invasivo en su hombro que lo aquejaba y había alterado severamente su estado de salud, sufriendo intenso dolor para mover su brazo, y según el diario italiano Lettera43, el alto ejecutivo optó por no contar la difícil situación al presidente de la automotriz, John Elkann.
Debido a este tumor maligno que se desarrolla en los tejidos blandos, Marchionne debió someterse a una cirugía, durante la cual sufrió un embolismo cerebral, que lo llevó a estado de coma, sufriendo daños cerebrales irreversibles según los doctores que realizaron la operación. Según los doctores que practicaron la cirugía de Sergio Marchionne, los daños eran irreversibles y las esperanzas de recuperación eran prácticamente nulas.
El exitoso ejecutivo estaba tomando cortisona para sobrellevar sus intensos dolores y también sufría una condición crónica de la tiroides por lo cual llevaba tomando medicamento hace bastante tiempo.
Un embolismo sucede cuando un coágulo de sangre u otro cuerpo extraño se desprende y viaja a través del torrente sanguíneo y se asienta en una arteria u órgano, lo que bloquea el flujo sanguíneo. Cuando esto sucede en el cerebro es llamado “embolismo cerebral” y es una especie de infarto en éste delicado órgano que tiene severas consecuencias, como trastornos de lenguaje, parálisis, apraxias e incluso la muerte.
Fuentes: Autoweek.com, Lettera43, Bloomberg










