Redacción/ Miami.
Diversos problemas en algunas de las piezas del nuevo vehículo de Tesla, el Model 3 han llevado a Tesla a una escasa producción de 260 unidades durante el último trimestre. Este ritmo de producción está muy lejos de los 1500 que pensaban ensamblar en ese periodo.
El Model 3 se une a los dos anteriores vehículos que comenzó a producir la firma de Elon Musk, el sedán de lujo Model S y el todocamino Model X. En este caso, el Model 3 era la opción más asequible para aquellos presupuestos de nivel medio. Ahora, este contratiempo lleva a la compañía de Tesla a repensar sus objetivos de cara al futuro a medio y largo plazo. El objetivo de Musk sigue siendo el de elevar la producción a un ritmo de 5000 unidades semanales, con lo que conseguiría alcanzar la primera idea de la firma de vehículos eléctricos. Sin embargo, los inversores de Wall Street comienzan a observar la situación de Tesla con pesimismo, ya que la producción de todos sus vehículos eléctricos está muy lejos de lo que se había propuesto en un principio.
El fabricante ha reaccionado ante la situación asegurando que sus sistemas de producción en la planta de California y de Nevada continúan funcionando a pleno rendimiento. Tesla culpa a algunas piezas del vehículo que están demorándose para su activación. “No son problemas fundamentales que afecten a la producción o a la cadena de suministro del Model 3”, asegura la compañía al respecto para tranquilizar a los inversores. Musk, el jefe de la compañía, asegura que su equipo entiende los problemas y cree que será posible resolverlos en el corto plazo. Esta circunstancia inicial fue publicada el día de ayer, el mismo día en el que General Motors anunció que va a sacar al mercado 20 nuevos modelos durante los próximos seis años con los que competirá con Tesla.










